A veces pienso que hay algo mal conmigo. Como si todo el mundo tuviera algún punto de perfección, y yo soy el polo opuesto de toda esta supuesta "perfección". Pero, me gusta ser así igual, no me malinterpreten. Simplemente que son demasiadas las veces que me siento fuera de lugar. Lo más triste es que la mayoría de las veces que pasa esto, son en mi casa. ¿ No me tendría que sentir más cómoda con mi familia? Pero no.
La familia uno no la elije, a uno le toca. Y es el día de hoy que sigo pensando que yo tendría que haber nacido en otro lugar, en otra cultura. Como que no pertenezco al lugar en donde estoy parada.
La familia uno no la elije, a uno le toca. Y es el día de hoy que sigo pensando que yo tendría que haber nacido en otro lugar, en otra cultura. Como que no pertenezco al lugar en donde estoy parada.
Pero después pienso en el resto de la gente que conozco. Es decir, toda la gente que conozco, elegí yo conocerla, hacerla parte de mi vida. Nadie me obligo. Y si tengo gente que hace mucho que conozco, es por algo que están hoy al lado mio todavía. Y me doy cuenta de que a ellos, no los cambiaría por nada del mundo. Ellos que hacen que cada día sea más interesante. Que hacen que me preocupe un poco más por ellos, por su vida, por lo que hacen y lo que no hacen. Son ellos los que hacen que me sienta bien de estar parada donde estoy ahora. Donde voy, y de donde vengo.
Cada decisión que tomamos cada día lleva a una consecuencia; Y si te equivocas, llega un momento que volves a un camino en el que estas bien, cómodo, preparado para ser feliz.
Siempre va a haber algo que nos confunda, que nos haga sentir diferentes. Pero nada es lo que parece, y quizás, ser diferente no esta tan mal. Ser diferente me hace única, me especial. Me hace "one of a kind". Y quizás a mucha gente no le guste. Pero se que hay gente que me quiere así como soy, y es lo único que importa. Ya que se, que mis amigos siempre van a estar ahí; y ahora, en este preciso momento, son lo único que necesito. 